Masái Mara justifica cualquier viaje a Kenia (y a África). Es considerada una de las reservas naturales más extraordinarias del mundo. La gran migración de los ñus y los 5 Grandes Animales de África en el mismo lugar hace que sea una visita imprescindible para los amantes de los animales. Nosotros teníamos unas expectativas muy altas con Masái Mara y, ciertamente, las superó con creces. Los dos días que estuvimos recorriendo sus llanuras fueron alucinantes.

Los ñus es el animal predominante en Masai Mara
Los ñus se cuentan por miles en Masai Mara

Primer día en Masái Mara

Accedimos a la reserva natural de Masái Mara por Sekenani Gate –la principal puerta de acceso desde Nairobi-. Masái Mara se encuentra en el condado de Narok al sudoeste de Kenia y hace frontera con Tanzania. Incluso, es considerada una continuación del Serengueti tanzano.

Como en todos los parques y reservas de Kenia hay que pagar entrada, pero aquí mientras aguardas a que el guía las compre, las vendedoras ambulantes ataviadas con sus vestimentas masáis son muy persistentes. Incluso pueden llegar a faltar las formas. Por nuestra experiencia, es aconsejable tener las ventanillas del vehículo subidas.

Sabana de Masai Mara
Toda la sabana moteada por ñus y cebras

Nada más acceder a la reserva, nuestro guía Meshack levantó el techo del 4×4 y empezamos a contemplar Masái Mara de camino a nuestro alojamiento, el Ashnil Mara Camp. Situado en pleno corazón de la reserva a orillas del río Mara. Pese a que está a 1 hora desde Sekenani Gate, es el lugar perfecto para después moverse por toda la reserva.

Si bien ya llevábamos días de safari, el primer contacto en Masái Mara fue emocionante. Pudimos disfrutar de esas amplias llanuras que se pierden en el horizonte rebosantes de manadas de ñus y cebras. Mirásemos por donde mirásemos los había por todas partes. Jamás habíamos visto tantos animales juntos en libertad. Dicen que durante los meses de verano en Masái Mara los ñus se cuentan por millones.

Masai Mara al aterdecer
Masái Mara es todo un espectáculo de la naturaleza

Al mediodía llegamos a nuestro camp. Frente a nuestra tienda teníamos el mismo río Mara. Sentados en la terracita podíamos ver (y escuchar) a los primeros hipopótamos de esta reserva.

Después de tomar el almuerzo, y sin apenas descansar, subimos al 4×4 para adentrarnos de pleno en esta parte de África. ¡Y empezamos la tarde de la mejor de las maneras! Nada más salir del camp, nos informaron por radio del avistamiento de un guepardo tomándose un festín. Al llegar al lugar, una manada de 4×4 nos advertía que estábamos en el sitio adecuado. Tras buscar un hueco entre tanto coche, pudimos ver de cerca a este asombroso ejemplar de guepardo mientras disfrutaba su presa.

Guepardo Masai Mara
El guepardo es uno de los animales más veloces

Pese a la enorme cantidad de público, el silencio se hacía notar. Se podía escuchar hasta sus dientes devorando el banquete. Al igual que el felino se lo tomaba con sosiego y hacía pausas entre un bocado y otro; nosotros también nos lo tomábamos con calma admirándolo y fotografiándolo.

Al cabo de un rato reanudamos la marcha e íbamos haciendo paradas para contemplar numerosos antílopes como topis, elands, cobos de agua, impalas, gacelas de Thompson,…. A medida que pasaba la tarde el calor iba menguando, pero no las ganas de seguir recorriendo Masai Mara. Ya con el cielo en tonos ocres y rosáceos nos encontramos con una manada de elefantes africanos; y a escasos metros un grupo de jirafas masáis. Esta subespecie de jirafa se caracteriza por tener las manchas con el borde dentado.

Elefantes africanos en Masái Mara
La manada de elefantes africanos que vimos en Masái Mara

La noche caía sobre Masái Mara y tocaba regresar al camp. Allí nos esperaba una taza de té y una hoguera donde calentarse de la fría noche africana. Era el momento del día donde hacer balance de todo lo que habíamos visto. Pero ni en este momento estábamos solos. Se podía escuchar bramar a los hipopótamos cerca del río Mara y a alguna hiena manchada aullar y reír.

Jirafa masai en Masai Mara
No nos cansábamos de contemplar a las jirafas masái

Segundo día en Masái Mara

Al tener el camp en pleno corazón de la reserva no fue necesario pegarse un madrugón; y a las 8 de la mañana empezábamos nuestro segundo día por Masai Mara. Nuestro objetivo era contemplar los ñus cruzando el río Mara. Nos acercamos hacia el río y tras seguir su curso durante varios kilómetros, nos dimos cuenta que no íbamos a tener suerte viéndolos cruzar.

Hipopótamos en Masai Mara
El río Mara es el mejor lugar para ver los hipopótamos

La afamada migración de los ñus es uno de los mayores espectáculos naturales del planeta. Cada año, durante los meses de junio – septiembre centenares de miles de ñus cruzan el río Mara desde las vecinas llanuras del Serengueti en Tanzania en busca de pastos verdes.

Pero ese día apenas había manadas de ñus cerca, y las pocas que había estaban paciendo y con poca intención de atravesar el río. No obstante pudimos admirar la fauna de esta ribera, que reúne a grandes grupos de hipopótamos y cocodrilos del Nilo. Estos últimos son los señores jefes del río. Ellos son el principal depredador y enemigo de los ñus cuando atraviesan el río. Nosotros fuimos testigos de la mortandad que habían hecho por la noche.

Río Mara en Masai Mara
La otra cara de la naturaleza… la noche fue intensa para los cocodrilos

A diferencia del día anterior, la radio apenas sonaba; y pese a que estábamos disfrutando de la reserva, no nos informaban del avistamiento de esos animales difíciles de ver. Pero eso iba a cambiar… mientras hacíamos una parada para estirar las piernas y admirar todo el esplendor del parque desde lo alto de una colina, nos alertaban del avistamiento del último de los 5 Grandes de África que nos faltaba por ver en este viaje por Kenia: el leopardo.

Al llegar, se veían varios coches pero no se veía al animal. Él estaba en una zona alejada del camino y por normas de la reserva no nos podíamos acercar porque no se puede salir de los caminos. Pero he aquí la picaresca de los rangers (los guardas de la reserva). Por un módico precio de 10 € nos dejaban salirnos de la pista y acercarnos para poder verlo de cerca. Y pese a que no somos partidarios de este tipo de chanchullos, decidimos pagar el soborno y poder contemplar este animal de cerca.

Leopardo en Masai Mara
Impresionante el leopardo que pudimos ver

El leopardo se encontraba subido a una acacia. Allí solitario junto a su manjar que previamente había matado y subido al árbol. Nuestro guía había colocado el 4×4 a escasos metros y teníamos el leopardo para nosotros en exclusiva. Pese a que no tiene un gran tamaño es sorprendente poder contemplarlo de cerca en su hábitat natural.

Tras estar unos minutos admirando a este felino –no podíamos estar mucho más tiempo por estar fuera del camino-, retomamos la marcha en busca de más animales. Volvía a sonar la emisora de radio. Nos informaban del avistamiento de un león y una leona en plena acción: encargando simbas y nalas. Tras más de media hora por sendas llegamos a una zona repleta de zarzales. Y entre medio de ellos, estaba el león y la leona. Los pillamos descansando. Pensar que pueden copular hasta 40 veces al día. Jamás en la vida habíamos visto un león tan de cerca en libertad. Apenas lo teníamos a 3 metros del 4×4.

Leones en Masai Mara
Pudimos contemplar de cerca este soberbio ejemplar de león en Masái Mara

Picnic en la sabana de Masái Mara

Llegaba la hora de comer, y para nuestra sorpresa Meshack traía en la parte trasera del vehículo todo lo necesario para realizarnos un picnic en medio de la sabana. Sobre la 1 del medio día, bajo una acacia montamos nuestro comedor improvisado. Sillas y mesa de madera, bebidas, carne a la brasa, aperitivo,… no faltó detalle para vivir una de las experiencias más bonitas de nuestro viaje a Kenia. Sentados relajados mientras podíamos contemplar de cerca un grupo de cebras y ñus.

Pic nic en Masai Mara
Durante el pic nic en medio de la sabana africana

Tarde en un poblado masái

Tras recoger el picnic, y dejarlo todo como si allí no hubiese pasado nada, pusimos rumbo a un poblado masái o «manyatta masái», que se encuentra justamente en Sekenani Gate. Allí nos esperaban un grupo de masáis ataviados con sus vistosos y característicos ropajes. Los masáis son la tribu que habita en esta zona de Kenia y, me atrevería que son uno de los pueblos más conocidos de África. Son afamados por sus cacerías y sus bailes dando saltos.

Poblado masai
Reunión de masáis frente a la manyatta masái

Ciertamente la visita a la aldea masái no sabríamos como calificarla. Sería una mentira decir que fue sorprendente. Más bien la palabra que me atrevería a nombrar sería decepcionante. A nuestra llegada al poblado nos recibió un grupo de hombres; y tras una breve explicación de sus costumbres, nos enseñaron sus casas. Aquello parecía que estaba orquestado para turistas. No sé hasta qué punto estábamos viendo la realidad de cómo viven los masáis o éramos el objetivo turístico de mero afán recaudatorio. Esto me recordó a las mujeres Padaung (mujeres juirafa) en Tailandia.

Masáis saltando
Demostración de las danzas masáis

Cuando el sol daba las primeras muestras de que la tarde llegaba a su fin emprendimos nuestro camino de vuelta al camp. Poníamos así fin a nuestra experiencia por Masai Mara en 2 días. Pero el viaje continuaba; ahora tocaba poner rumbo a Nairobi y Amboseli.

Niños masáis
¡Una sonrisa que vale todo lo del mundo!

 

Comentarios:

Un comentario en “Dos días en Masai Mara


Andrea P
30 de enero de 2022

En primer lugar, deciros que me ha gustado mucho vuestro artículo.
Hace unos años estuve en Kenia y Masai Mara es el parque en el que más disfruté. Nosotros sí que pudimos contemplar como los ñus cruzaban el río Mara y fue espectacular.

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